¿ADORASTE A TU DIOS Y CREADOR SOBRE TODAS LAS COSAS? Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Mt. 22: 37,38
La pregunta suprema que se le hace a todo espíritu sin excepción alguna, es el mismo supremo mandato; dado al mundo: ¿adoraste a tu Dios y Creador por sobre todas las cosas? ¿lo adoraste en tu forma de vivir? ¿lo leíste por sobre todas las lecturas? ¿trataste de comprenderlo en tus horas libres? estas sencillas preguntas constituyen el alfa y la omega de toda la justicia divina. O se ama a Dios entero ó no se le ama; esto equivale al término: Por sobre todas las cosas; por sobre todo lo microscópico y macroscópico; el cariño y el amor que reclama el Padre de sus hijos, no se sale de lo que os fué mandado; no se sale ni de las escrituras, ni de los Mandamientos; son los hijos los que hacen que el Padre, se vea obligado a castigarlos; toda violación a las leyes del Padre, trae consigo un juicio. Hacer las cosas de Dios, por sobre todas las cosas imaginables; esto equivale al divino mandato: Adorarás a tu Dios y Señor, por sobre todas las cosas; esta promesa incluye todo lo que de vuestra mente a generado en ideas; instante por instante; incluye lo más intimo de vosotros; incluye el pensar ó nó pensar en el Padre; si vuestro pensar en la prueba de la vida, tuvo una psicología cercana ó igual a la del Padre, premiados seréis por el Padre; y si fué lo contrario, nada esperéis del Padre; el Padre premia lo más mínimo y castiga también lo mínimo; sea esto en el bién ó en el mal. El compromiso espíritual de vosotros, fué escrito hace ya muchos siglos: Adorarás a señor y creador, por sobre todas las cosas; este mandato lo pedísteis; y se os concedió; este mandato está por sobre todos los demás; se complementa con los Mandamientos; está por sobre todos vuestros deseos y sensaciones; porque esos deseos y esas sensaciones, las creó el Padre; nada os pertenece; porque fuísteis creados; y quien es creado, tiene responsabilidades ante quien lo creó; decir lo contrario es ser mal agradecido; es disfrutar de la vida, sin tener responsabilidades sobre ella; puesto que no reconocéis a vuestro bienhechor; y si vosotros no reconocéis lo que está en vosotros mismos, ¿qué reconocimiento podéis esperar de los demás? si vuestra filosofía se reduce a nada; y hasta la nada se os ofrece en ignorancia; la divina Vara, estremecerá al mundo; porque nadie quiere la condenación eterna; todos quieren lo mejor para sí mismos; con el nuevo conocimiento, sabréis si lo merecisteis. Quién no tomó la iniciativa de defender lo del Padre, a los tales nadie los defenderá fuera de la Tierra. Adorarás a tu Señor y Creador, por sobre todas las cosas; por sobre todo sistema de vida; por sobre todo placer humano; por sobre toda filosofía; por sobre todo destino; por sobre sí mismo; he aquí del por qué de los instantes y segundos vividos; muchos diréis que es imposible hacer los quehaceres diarios, y estar pensando en el Padre; esto es un concepto falso y carente de profundidad espíritual; ciertamente que la mente está ocupada en su quehacer; más, antes de empezar el día, ¿os acordáis del Padre? ¿hacéis las cosas en su nombre? de verdad os digo que todo aquél ó aquélla que no se acordó del Padre un instante, no entrará al Reino de los Cielos; porque así lo pedísteis en el Reino; y todo lo que se pide se cumple; vuestro Creador se os enseñó, está en todas partes; está también en todos los instantes; en todos los segundos; porque nadie es desheredado; ni la materia y el espíritu; los instantes son también vivientes; y tienen los mismos derechos de vuestro espíritu. El que no profundizó el término: Dios es infinito; llorar y crujir y dientes tendrá; toda ingratitud, incluyendo la intelectual, termina en llorar y pesar para todo espíritu, que pidió ser probado en una forma de vida; he aquí que todo indiferente al evangelio ó escrituras del Padre, llorar y crujir de dientes tendrán. Adorar al Padre, no era adorarlo materialmente; porque las criaturas no aprenden nada con adorar imágenes; todo lo contrario; su espíritualidad retrocede; y están expuestos a la mojigatería y a una beatitud que no entenderán jamás; la verdadera adoración al Padre está en el mérito espíritual; está en el trabajo que se ejecuta y que es en beneficio colectivo; te ganarás el pan con el sudor de tu frente significa lo mismo; sólo el trabajo sea físico ó intelectual, provoca sudor de frente. Respetarás a tu Dios y Señor, por sobre todas las cosas; lo que se traduce: Primero veré las escrituras, y después escogeré; he aquí lo que debió hacer cada criatura humana, en la prueba de la vida; decir lo contrario, es anular la propia promesa hecha en el Reino de los Cielos. El libre albedrío de cada criatura, es el mismo libre albedrío del Padre; es por eso es que fué escrito: Amarás a tu Señor y semejantes, como a tí mismo; pues el Dios viviente está en todas las individualidades; el libre albedrío se representa en una línea ondulada; quiere decir que de todo libre albedrío, nacen todas las geometrías; siendo el universo exsistente, la geometría salida del divino libre albedrío del divino Padre; la geometría salida de un libre albedrío humano, es como una chispita; la del divino Padre es un fuego tan inmenso, que los mundos materiales son su divina ceniza; y esta divina ceniza representa exsistencias ya vividas por el divino Padre. Lo principal en la vida en este mundo, no era lo del Padre; era la ilusión salida de extraña moral viviente; filosofías efímeras que no consideraron lo del Padre lo principal; sólo veo respeto hacia el Padre, y nó conocimiento; de verdad os digo, que es más fácil que entre al reino, uno que respetó y se instruyó; que buscó; que se tomó el trabajo; a uno que sólo respetó; el último es el más ignorante de la evolución humana; porque caen en la hipocrecía; en extraña fé; porque tal fé no contiene lo del Padre; escrito fué: el que busca encuentra; encuentra lo que prometió encontrar en el Reino de los Cielos; todos prometieron buscar la perfección que les brindaba este mundo; y pidieron hacerlo con mérito, con trabajo, con esfuerzo, con moral, con sudor de frente; todo lo que os ocurriría en vuestras vidas en el lejano planeta, los pedísteis hacerlo por medio del trabajo y el estudio; nadie pidió dividir a nadie; porque nadie quiere ser dividido. Toda ofensa a Dios por microscópica que sea, afecta a todo el infinito; el universo viviente no es indiferente a ninguna de las violaciones hechas a la ley de Dios; ni una molécula escapa a esta infinita ley; el todo sobre el todo repercute hasta en lo más microscópico de lo que ocurre en el universo. La adoración a Dios, está por sobre todo santo ó profeta; santos y profetas son también hijos de Dios; adorar a sus hijos, es quitarle el derecho que le corresponde a Dios. Nadie puede enseñar a otro, como debe alabarse al Creador; sólo el espíritu lo sabe; y lo hace, según su grado de conciencia; y según su propio agradecimiento. Lo del Padre jamás debió ser postergado; esta postergación aunque haya sido de un segundo, repercute en las virtudes, microbios, sueños, moléculas é ideas; y se quejarán llorando delante del Padre; porque poseen sentimientos, cuya cualidad y calidad son iguales al espíritu que los generó. Todos los llamados vieron mi luz; y basta ver mi luz, para que todo hijo, se ponga incondicionalmente a las órdenes de su Creador; ¿no se os enseñó a todo terrenal: Adorarás a tu Señor por sobre todas las cosas? ¿por qué me despreciaron entonces? allá ellos; confusión y lágrimas tendrán. El amar al Padre no exige templos materiales; el único templo es una honrada vida de trabajo;... la llamada iglesia católica, ha comerciado con mi divina palabra; y se constituye por esta inmoralidad, en la gran ramera; pues a hecho alianzas con países que sustentan la ciencia del bién; esta maldita ciencia que se vale del oro que dá un bienestar pasajero; pero que hace que millones y millones de mis hijos, no entren al Reino de los Cielos; toda comodidad en la Tierra, de la Tierra es; nada valen los premios del mundo, en el Reino de los Cielos; al contrario; es el más grande escollo en los espíritus, que aspiran a llegar a mi divina morada. Debísteis estudiarme por sobre todo estudio; no exijo adoración material; exijo de mis hijos esfuerzo espíritual; comprensión para con el hermano; trabajo y esfuerzo por los demás; el único monumento eterno que se recuerda en el Reino de los Cielos, es el trabajo. La divina alabanza que cada espíritu me prodiga, está en infinita relación con su propia evolución; a mayor evolución, más inmenso es el divino sentir espíritual; y este sentir espíritual constituye la divina jerarquía espíritual; y ella es la divina sal filosófica, de su propia añadidura. A vosotros se os dijo: No adorarás imagen ni templo ni semejanza alguna; porque vosotros lo pedísteis en el Reino de los Cielos; quisísteis imitar al Reino mismo; porque en el Reino de los Cielos se desconoce la adoración material; viendo en todo instante al Padre; no se necesita retenerlo en imágenes; allí el respeto al Creador del universo es tan infinito, que nadie se atreve a representarlo en forma material alguna; he aquí que toda forma de adoración material al Padre, es criticada en el Reino de los Cielos; es más fácil que entre al Reino de los Cielos, uno que jamás vio imagen material del Padre ó de la Madre Solar Omega; a uno que las vio. Amarás a tu Dios y señor por sobre todas las cosas, quise deciros: estudiadme en todo conocimiento; que solo por el esfuerzo llegaréis a mi lado; no exsiste otro camino...Fragmentos de la CIENCIA CELESTE - Alfa y Omega
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martes, 21 de diciembre de 2010
¿ADORASTE A TU DIOS Y CREADOR SOBRE TODAS LAS COSAS?
¿ADORASTE A TU DIOS Y CREADOR SOBRE TODAS LAS COSAS?
¿ADORASTE A TU DIOS Y CREADOR SOBRE TODAS LAS COSAS? Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Mt. 22: 37,38
La pregunta suprema que se le hace a todo espíritu sin excepción alguna, es el mismo supremo mandato; dado al mundo: ¿adoraste a tu Dios y Creador por sobre todas las cosas? ¿lo adoraste en tu forma de vivir? ¿lo leíste por sobre todas las lecturas? ¿trataste de comprenderlo en tus horas libres? estas sencillas preguntas constituyen el alfa y la omega de toda la justicia divina. O se ama a Dios entero ó no se le ama; esto equivale al término: Por sobre todas las cosas; por sobre todo lo microscópico y macroscópico; el cariño y el amor que reclama el Padre de sus hijos, no se sale de lo que os fué mandado; no se sale ni de las escrituras, ni de los Mandamientos; son los hijos los que hacen que el Padre, se vea obligado a castigarlos; toda violación a las leyes del Padre, trae consigo un juicio. Hacer las cosas de Dios, por sobre todas las cosas imaginables; esto equivale al divino mandato: Adorarás a tu Dios y Señor, por sobre todas las cosas; esta promesa incluye todo lo que de vuestra mente a generado en ideas; instante por instante; incluye lo más intimo de vosotros; incluye el pensar ó nó pensar en el Padre; si vuestro pensar en la prueba de la vida, tuvo una psicología cercana ó igual a la del Padre, premiados seréis por el Padre; y si fué lo contrario, nada esperéis del Padre; el Padre premia lo más mínimo y castiga también lo mínimo; sea esto en el bién ó en el mal. El compromiso espíritual de vosotros, fué escrito hace ya muchos siglos: Adorarás a señor y creador, por sobre todas las cosas; este mandato lo pedísteis; y se os concedió; este mandato está por sobre todos los demás; se complementa con los Mandamientos; está por sobre todos vuestros deseos y sensaciones; porque esos deseos y esas sensaciones, las creó el Padre; nada os pertenece; porque fuísteis creados; y quien es creado, tiene responsabilidades ante quien lo creó; decir lo contrario es ser mal agradecido; es disfrutar de la vida, sin tener responsabilidades sobre ella; puesto que no reconocéis a vuestro bienhechor; y si vosotros no reconocéis lo que está en vosotros mismos, ¿qué reconocimiento podéis esperar de los demás? si vuestra filosofía se reduce a nada; y hasta la nada se os ofrece en ignorancia; la divina Vara, estremecerá al mundo; porque nadie quiere la condenación eterna; todos quieren lo mejor para sí mismos; con el nuevo conocimiento, sabréis si lo merecisteis. Quién no tomó la iniciativa de defender lo del Padre, a los tales nadie los defenderá fuera de la Tierra. Adorarás a tu Señor y Creador, por sobre todas las cosas; por sobre todo sistema de vida; por sobre todo placer humano; por sobre toda filosofía; por sobre todo destino; por sobre sí mismo; he aquí del por qué de los instantes y segundos vividos; muchos diréis que es imposible hacer los quehaceres diarios, y estar pensando en el Padre; esto es un concepto falso y carente de profundidad espíritual; ciertamente que la mente está ocupada en su quehacer; más, antes de empezar el día, ¿os acordáis del Padre? ¿hacéis las cosas en su nombre? de verdad os digo que todo aquél ó aquélla que no se acordó del Padre un instante, no entrará al Reino de los Cielos; porque así lo pedísteis en el Reino; y todo lo que se pide se cumple; vuestro Creador se os enseñó, está en todas partes; está también en todos los instantes; en todos los segundos; porque nadie es desheredado; ni la materia y el espíritu; los instantes son también vivientes; y tienen los mismos derechos de vuestro espíritu. El que no profundizó el término: Dios es infinito; llorar y crujir y dientes tendrá; toda ingratitud, incluyendo la intelectual, termina en llorar y pesar para todo espíritu, que pidió ser probado en una forma de vida; he aquí que todo indiferente al evangelio ó escrituras del Padre, llorar y crujir de dientes tendrán. Adorar al Padre, no era adorarlo materialmente; porque las criaturas no aprenden nada con adorar imágenes; todo lo contrario; su espíritualidad retrocede; y están expuestos a la mojigatería y a una beatitud que no entenderán jamás; la verdadera adoración al Padre está en el mérito espíritual; está en el trabajo que se ejecuta y que es en beneficio colectivo; te ganarás el pan con el sudor de tu frente significa lo mismo; sólo el trabajo sea físico ó intelectual, provoca sudor de frente. Respetarás a tu Dios y Señor, por sobre todas las cosas; lo que se traduce: Primero veré las escrituras, y después escogeré; he aquí lo que debió hacer cada criatura humana, en la prueba de la vida; decir lo contrario, es anular la propia promesa hecha en el Reino de los Cielos. El libre albedrío de cada criatura, es el mismo libre albedrío del Padre; es por eso es que fué escrito: Amarás a tu Señor y semejantes, como a tí mismo; pues el Dios viviente está en todas las individualidades; el libre albedrío se representa en una línea ondulada; quiere decir que de todo libre albedrío, nacen todas las geometrías; siendo el universo exsistente, la geometría salida del divino libre albedrío del divino Padre; la geometría salida de un libre albedrío humano, es como una chispita; la del divino Padre es un fuego tan inmenso, que los mundos materiales son su divina ceniza; y esta divina ceniza representa exsistencias ya vividas por el divino Padre. Lo principal en la vida en este mundo, no era lo del Padre; era la ilusión salida de extraña moral viviente; filosofías efímeras que no consideraron lo del Padre lo principal; sólo veo respeto hacia el Padre, y nó conocimiento; de verdad os digo, que es más fácil que entre al reino, uno que respetó y se instruyó; que buscó; que se tomó el trabajo; a uno que sólo respetó; el último es el más ignorante de la evolución humana; porque caen en la hipocrecía; en extraña fé; porque tal fé no contiene lo del Padre; escrito fué: el que busca encuentra; encuentra lo que prometió encontrar en el Reino de los Cielos; todos prometieron buscar la perfección que les brindaba este mundo; y pidieron hacerlo con mérito, con trabajo, con esfuerzo, con moral, con sudor de frente; todo lo que os ocurriría en vuestras vidas en el lejano planeta, los pedísteis hacerlo por medio del trabajo y el estudio; nadie pidió dividir a nadie; porque nadie quiere ser dividido. Toda ofensa a Dios por microscópica que sea, afecta a todo el infinito; el universo viviente no es indiferente a ninguna de las violaciones hechas a la ley de Dios; ni una molécula escapa a esta infinita ley; el todo sobre el todo repercute hasta en lo más microscópico de lo que ocurre en el universo. La adoración a Dios, está por sobre todo santo ó profeta; santos y profetas son también hijos de Dios; adorar a sus hijos, es quitarle el derecho que le corresponde a Dios. Nadie puede enseñar a otro, como debe alabarse al Creador; sólo el espíritu lo sabe; y lo hace, según su grado de conciencia; y según su propio agradecimiento. Lo del Padre jamás debió ser postergado; esta postergación aunque haya sido de un segundo, repercute en las virtudes, microbios, sueños, moléculas é ideas; y se quejarán llorando delante del Padre; porque poseen sentimientos, cuya cualidad y calidad son iguales al espíritu que los generó. Todos los llamados vieron mi luz; y basta ver mi luz, para que todo hijo, se ponga incondicionalmente a las órdenes de su Creador; ¿no se os enseñó a todo terrenal: Adorarás a tu Señor por sobre todas las cosas? ¿por qué me despreciaron entonces? allá ellos; confusión y lágrimas tendrán. El amar al Padre no exige templos materiales; el único templo es una honrada vida de trabajo;... la llamada iglesia católica, ha comerciado con mi divina palabra; y se constituye por esta inmoralidad, en la gran ramera; pues a hecho alianzas con países que sustentan la ciencia del bién; esta maldita ciencia que se vale del oro que dá un bienestar pasajero; pero que hace que millones y millones de mis hijos, no entren al Reino de los Cielos; toda comodidad en la Tierra, de la Tierra es; nada valen los premios del mundo, en el Reino de los Cielos; al contrario; es el más grande escollo en los espíritus, que aspiran a llegar a mi divina morada. Debísteis estudiarme por sobre todo estudio; no exijo adoración material; exijo de mis hijos esfuerzo espíritual; comprensión para con el hermano; trabajo y esfuerzo por los demás; el único monumento eterno que se recuerda en el Reino de los Cielos, es el trabajo. La divina alabanza que cada espíritu me prodiga, está en infinita relación con su propia evolución; a mayor evolución, más inmenso es el divino sentir espíritual; y este sentir espíritual constituye la divina jerarquía espíritual; y ella es la divina sal filosófica, de su propia añadidura. A vosotros se os dijo: No adorarás imagen ni templo ni semejanza alguna; porque vosotros lo pedísteis en el Reino de los Cielos; quisísteis imitar al Reino mismo; porque en el Reino de los Cielos se desconoce la adoración material; viendo en todo instante al Padre; no se necesita retenerlo en imágenes; allí el respeto al Creador del universo es tan infinito, que nadie se atreve a representarlo en forma material alguna; he aquí que toda forma de adoración material al Padre, es criticada en el Reino de los Cielos; es más fácil que entre al Reino de los Cielos, uno que jamás vio imagen material del Padre ó de la Madre Solar Omega; a uno que las vio. Amarás a tu Dios y señor por sobre todas las cosas, quise deciros: estudiadme en todo conocimiento; que solo por el esfuerzo llegaréis a mi lado; no exsiste otro camino...Fragmentos de la CIENCIA CELESTE - Alfa y Omega
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